Recordar
Entre las suaves azucenas brota una caricia que todo lo alcanza,
se deja ver la flor de un maduro suspiro... y a lo lejos se ve una tarde atropellada por la más impetuosa rutina de las polillas trabajólicas.
Hermosos especímenes, de múltiples colores, emanan luz y gran extasis al saberse únicos.
Polillas trabajólicas, vuelan en torno a su mundo
sin percibir los colores u olores,
polillas inmersas en su cuadrado sin intentar volar hacia la enceguecedora luna,
vívida, dulce y cálida.
Más allá entre los arboles del jardín
están ocultos los colores, están presas las palabras
y sollozantes las flores que fueron despreciadas
Y sin importan nada, cuando cae lluvia esta es consumida por el anhelo sordido de la tierra,
los pastos verdes sonríen
y las margaritas se dejan observar, anhelando hallar su dulce amor.
Y recuerdo... y el recuerdo es una caricia dulce
recuerdo tus ojos como dos fuentes de agua,
recuerdo tus manos y tu dulce fragancia...
Recordar del latín re cordis; volver a pasar por el corazón
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